Un asistente responde
Le preguntas, te contesta, y ahí termina. Para lo siguiente vuelves a preguntar. El motor eres tú, siempre.
Este domingo escribes fichas. El próximo las revisas.
Cinco horas en vivo para psicólogos. Montas agentes con roles distintos —uno ordena tus notas, otro confirma las horas, otro escribe lo que publicas— y los dejas trabajando en automático antes de cerrar el computador. Tú revisas y firmas.
Aparte: el plan de Claude cuesta US$20 al mes y se contrata directo con Anthropic. No lo cobro yo y se cancela mes a mes.
Pago en línea por Encuadrado.
Si ejerces otra profesión por cuenta propia, también te sirve: los ejemplos son clínicos, el método es el mismo.
Por qué importa
Atender no es el problema. El problema es todo lo demás.
Cierras la semana con las notas a medio escribir y las terminas el fin de semana, que era tu día libre.
Confirmar, reagendar, mandar los datos de la transferencia, responder una duda. Todo entre paciente y paciente.
Faltó dos veces y no volvió. Nadie le escribió. No porque no quisieras: porque no había cuándo.
Tienes claro qué contarías y a quién le serviría. Hace meses que no encuentras la hora para escribirlo.
Nada de eso necesita a un psicólogo. Necesita a alguien. Este sábado contratas a ese alguien, y no es una persona.
Ejemplo
Este es el trabajo del primer agente, el que ordena la ficha. A la izquierda, apuntes escritos a la carrera entre dos pacientes. A la derecha, lo que devuelve.
El agente ordena lo que tú escribiste. No diagnostica, no interviene y no habla con nadie. Tú revisas y firmas.
llegó 10 min tarde, dice q la semana estuvo mejor. durmió mejor, 4 noches. sigue evitando las reuniones del trabajo pero esta vez fue a una. la tarea de respiración la hizo 3 veces. discusión con la hermana el sábado, se activó pero no escaló. pendiente: revisar jerarquía y subir a nivel 3
El agente infirió esto. Confírmalo o bórralo antes de firmar.
La línea marcada no es un defecto del ejemplo: es el ejemplo. El agente propone y separa lo que dedujo de lo que leyó, para que tú lo confirmes o lo borres. Por eso la ficha la firmas tú. El formato de salida lo defines tú en el taller: si la tuya lleva otros campos, el agente usa los tuyos.
Se dice de entrada
Es lo primero que un psicólogo se pregunta, y con razón. Ningún agente que montes acá diagnostica, interviene ni conversa con un paciente. Trabajan sobre tu escritorio, no sobre tu consulta.
Ordenan lo que tú escribiste, preparan lo que tú vas a enviar, y todo pasa por tus ojos antes de salir. La clínica es tuya y no se delega.
Cómo trabajar sin exponer datos identificables de tus pacientes es parte del taller, no una nota al pie.
El concepto
La ficha de arriba no la escribió ChatGPT contestando una pregunta. La escribió un agente, que es otra cosa. La diferencia son tres pasos.
Le preguntas, te contesta, y ahí termina. Para lo siguiente vuelves a preguntar. El motor eres tú, siempre.
Le das un rol, unas reglas y acceso a tus archivos. Trabaja solo, en varios pasos, y te entrega el trabajo terminado. Tú revisas y firmas.
Uno produce, otro revisa, otro ordena, otro te avisa cuando está listo. Se pasan el trabajo entre ellos, como un equipo de verdad, y sin que tú estés al medio.
Es la diferencia entre tener a quién preguntarle y tener quién te entregue el trabajo hecho.
Qué construyes
No son ejemplos de demostración. Son los tuyos, con tus casos y tu forma de escribir, montados durante la sesión.
Le entregas tus apuntes crudos de la sesión y te devuelve la nota clínica estructurada, en tu formato, lista para que la revises y la firmes.
Prepara los mensajes de confirmación y recordatorio de la semana, con el tono que tú usas, listos para salir.
Revisa quién dejó de venir y arma el mensaje para retomar, uno por uno, con el contexto de cada caso a la vista.
Toma un tema tuyo y saca el texto para redes, el correo y la pauta psicoeducativa. En tu voz, no en la de un robot.
Un supervisor que lee lo que hicieron los demás, corrige lo que no calza con tus reglas y solo te muestra lo que ya está bien.
Cinco roles como punto de partida. El taller no es la lista: es aprender a armar el que te falte.
Quién lo dicta
Claudio Fernández Bolton
Psicólogo y especialista en marketing digital
Soy psicólogo. Sé lo que es cerrar fichas un domingo y sé en qué se te va el tiempo, porque estuve del otro lado del escritorio.
También construyo sistemas de agentes de IA que trabajan solos, y lo que voy a mostrarte es lo que uso todos los días para trabajar. No es una teoría que leí ni un curso que traduje.
Por eso el taller no está armado para programadores. Está armado para alguien que atiende.
No vas a ver un robot humanoide ni una promesa de ingresos. Vas a ver una pantalla, la mía, y vas a hacer lo mismo en la tuya.
Primera edición de este taller. No hay testimonios que mostrarte todavía y no se van a inventar: lo que hay es el programa completo, arriba, y mi nombre y apellido respondiendo por él.
El programa
Cinco horas, cuatro bloques y un cierre. Terminas con algo funcionando, no con apuntes por pasar en limpio.
Dejas instalado y andando todo lo que hace falta. Si nunca abriste una terminal, este es el bloque donde deja de darte miedo. Nadie pasa al siguiente sin esto funcionando.
Eliges un trabajo concreto tuyo y lo conviertes en un agente: rol, reglas y límites. Lo pruebas con un caso real y lo corriges hasta que quede como lo harías tú.
Café, baño, estirar las piernas. Cinco horas seguidas no las aguanta nadie.
Sumas agentes con roles distintos y los pones a trabajar juntos: uno produce, otro revisa, otro coordina. Acá es donde el trabajo empieza a salir sin ti.
Dejas el equipo corriendo en automático y aprendes a supervisarlo: qué revisar, cada cuánto, y cómo corregir sin romper lo que ya funciona.
Se abren las cámaras y se resuelven los casos de quienes están. Si algo no te quedó andando, se ve ahí mismo.
La grabación completa queda disponible 30 días y las instrucciones de tus agentes quedan en un archivo tuyo, que puedes abrir y editar cuando quieras.
No hay acompañamiento después del taller, y por eso la regla del sábado es la que es: nadie pasa de bloque con el anterior a medias, y el cierre existe para que nada quede a medio andar.
Antes del sábado
Windows o Mac, los dos sirven. Desde el teléfono no se puede hacer.
Con internet que aguante una videollamada. Bloquea el sábado completo: no es un taller que se siga a medias mientras pasa otra cosa.
El plan que se usa cuesta US$20 al mes y se contrata directo con Anthropic, no conmigo: no entra en el precio del taller y se puede cancelar mes a mes. La abres en el primer bloque, con la pantalla compartida.
Literalmente cero. Es el punto de partida que se asume para todo el taller.
Encaje
Es para ti si
No es para ti si
La entrada
Lo que se compra es un sábado de trabajo, no un video. Se hace en vivo, se sale con los agentes andando, y la grabación queda por si necesitas volver.
$85.000
CLP · Pago único
Aparte: el plan de Claude cuesta US$20 al mes y se contrata directo con Anthropic. No lo cobro yo y se cancela mes a mes.
Comprar mi entradaTe lleva a Encuadrado para pagar en línea. Al confirmarse el pago recibes el correo con el enlace de la sesión.
Lo que queda dando vueltas
Sí, y no como frase de venta: el primer bloque completo existe para eso. Se parte asumiendo que nunca abriste una terminal. Lo que se aprende es a darle instrucciones claras a un agente, y eso se escribe en español, no en código.
Se ve en el taller cómo trabajar sin exponer datos identificables, y es parte del contenido, no una advertencia al pasar. La regla que se enseña es simple: el agente trabaja con el material clínico despersonalizado y tú conservas la identificación fuera de la herramienta, en tu ficha de siempre.
Es la pregunta correcta y se responde antes de escribir una sola línea clínica. Claude tiene una opción de configuración que controla si tus conversaciones se pueden usar para mejorar sus modelos, y la revisamos juntos en tu propia cuenta durante el primer bloque, con la pantalla compartida. La política vigente y su letra chica las publica Anthropic en sus términos, que también te muestro dónde leer: no te voy a pedir que confíes en mi resumen de un documento que no redacté yo.
Sí, uno solo, y va con el número a la vista para que hagas la cuenta antes de pagar: el plan de Claude, de Anthropic sobre el que se trabaja cuesta US$20 al mes, se contrata directo con Anthropic y se cancela mes a mes. No pasa por mí y no lo cobro yo. Si algún mes dejas de pagarlo, los agentes dejan de correr —son instrucciones que necesitan la herramienta para ejecutarse, igual que un documento necesita un procesador de texto para abrirse—, pero lo que montaste queda en tu computador: las instrucciones de cada agente, tus plantillas y el criterio para armar el siguiente. Si retomas el plan, vuelven a funcionar tal cual los dejaste.
Sí. El pago queda registrado a nombre de Claudio Fernández Bolton en Encuadrado; si necesitas el documento, respondes el correo de confirmación y se emite.
La grabación completa queda disponible 30 días y las instrucciones de tus agentes quedan en un archivo tuyo, que puedes abrir y editar cuando quieras. No hay acompañamiento después del taller, y por eso la regla del sábado es la que es: nadie pasa de bloque con el anterior a medias, y el cierre existe para que nada quede a medio andar.
Nadie avanza de bloque con el anterior a medias: esa es la regla del formato. Y el cierre de veinte minutos existe justamente para resolver lo que quedó pendiente, con tu pantalla a la vista.
La grabación queda disponible por 30 días y cubre los cinco bloques completos. Dicho eso, el taller está armado para hacerse en vivo: es donde te corrigen mientras lo estás montando. Si puedes estar, estate.
Sí. Los ejemplos salen de la consulta porque es el público principal, pero el método no cambia: cualquiera que trabaje por cuenta propia y produzca documentos, mensajes y contenido monta los mismos agentes con su propio material.